En los últimos años he entrevistado a decenas de candidatos de la Generación Z, y hay algo que se repite: llegan preparados, llegan con criterio, y aun así muchos se disculpan antes de hablar de sus propios logros. Durante mucho tiempo lo leí como falta de confianza. Después de ver los datos, creo que estaba viendo otra cosa.
La Encuesta Global Gen Z y Millennials 2026 de Deloitte, más de 23,000 personas en 44 países, encontró que 40% de la Gen Z dice sentirse estresada o ansiosa la mayor parte del tiempo. De ese grupo, 35% atribuye una parte importante de esa ansiedad directamente a su trabajo. Cuando se les pregunta qué la provoca, las respuestas no son abstractas: jornadas largas (48%), sentir que su esfuerzo no se reconoce (48%), y cultura organizacional tóxica (44%).
Esto no describe a una generación insegura. Describe a una generación que está respondiendo, de forma razonable, a condiciones de trabajo específicas, muchas de ellas decididas por la empresa, no por la persona.
Lo que esto significa si contratas Gen Z
El error más común que veo en empresas que buscan "retener" talento joven es tratar la ansiedad como un problema de carácter que hay que corregir con charlas motivacionales, en vez de preguntarse qué parte de esa ansiedad la está generando el propio ambiente de trabajo. Si 48% la atribuye a falta de reconocimiento, la pregunta no es "¿cómo hacemos que se sientan más seguros?" es "¿cuándo fue la última vez que reconocimos algo específico que hizo alguien de este equipo, más allá de una evaluación anual?"
No se trata de bajar expectativas. Se trata de distinguir entre exigencia y desgaste, y la mayoría de las empresas que pierden talento Gen Z en los primeros meses no lo pierden por falta de ambición de los candidatos, sino porque nadie les dio una razón clara para quedarse más allá del salario.
Lo que esto significa si eres parte de esta generación
Si te reconoces en estos datos, no es una señal de que algo está mal contigo. Es información. La ansiedad relacionada con el trabajo casi siempre tiene una causa identificable , carga, reconocimiento, cultura, y nombrarla con precisión es lo que te permite decidir si es algo que puedes conversar con tu líder, o una señal de que el ambiente no es el correcto para ti.
Una pregunta para terminar la semana
Si lideras un equipo: la próxima vez que alguien joven en tu equipo dude antes de hablar de su propio trabajo, en vez de asumir que necesita más confianza, pregúntate si tu equipo le ha dado suficientes razones concretas para tenerla.
¿Qué has visto tú, del lado que sea de la mesa en el que estés?
Fuente: Deloitte Global 2026 Gen Z and Millennial Survey (encuesta global).